¿Su Ley?

Me niego a llamarlo “el loco”.

Sin embargo, es claramente una persona con un elevado grado de desequilibrio emocional. Digo esto sin ninguna autoridad científica, como mero observador de esa persona y sus circunstancias.

Javier Milei ha creado un personaje.

¿Es su único autor? ¿Alguien más aportó a esa “creación”?

Si se analiza su historial (compleja relación con los padres, singular relación con su hermana, arquero sin mucho mérito, intento de cantante sin trascendencia, estudiante de economía en universidad privada ganado por la “escuela austríaca”, colaborador de uno de los grandes grupos de la economía argentina, en comunicación con el más allá) casi no sorprende su salto a los medios de difusión.

Aparece allí como un analista, como depositario de un conocimiento científico que no domina y para suplir tanta ignorancia se presenta arrebatado, prolijamente despeinado o con peluca, muy agresivo, provocador, irritado e irritante. Queriendo a gritos llamar la atención.

Y si llama la atención, su presencia en los medios está asegurada.

Y vaya que lo logró: su figura se difundió por todos los canales propensos a “darle al oficialismo pa’ que tenga” y se impuso a partir de los últimos tres años de una manera notable por la atracción que ejercen los personajes capaces de concentrar audiencia. Como lo hacen con otros modos (y también con otros resultados) Guillermo Moreno, Leandro Santoro, Leopoldo Moreau y tantos más.

Aquí, el personaje se comió a la persona.

El “hombre de la motosierra” se propaló mucho más que el estudioso de las leyes económicas en la Universidad de Belgrano. Y ello no fue por casualidad: las “ideas económicas” de Milei no son otra cosa que la preponderancia de propuestas de los poderosos para justificar su dominio del mundo. Ni siquiera son nuevas, vienen desde fines del siglo XIX pero a diferencia de los clásicos (Smith, Ricardo, Marx) no sientan las bases de una ciencia. Tan solo juegan a la economía, en muchos casos persiguiendo la búsqueda y tratando de justificar el enriquecimiento de sus “clientes”.

Los escasos conocimientos de Milei se ciñen a la microeconmía. Su experiencia en el grupo Eurnekian fue de naturaleza fundamentalmente financiera. Desconoce la macro, es un ignorante en lo que hace a la historia económica argentina y no tiene idea de nuestra historia como país independiente. Todo esto último podríamos decir que simplemente no le interesa.

Pese a ello se siente como un predestinado. Se autoproclama el primer gobierno anarcocapitalista del mundo, dice tener comunicación con seres que desconocemos, se ha permitido condenar al Papa, se siente muy vinculado a la religión judía, invoca en casi todas sus intervenciones la ayuda celestial. Sin embargo, nada le impide “carajear” todo el tiempo.

En la venta de mercadería podrida parece ser un especialista. ¿Quién no quiere, ansía y se propone la libertad como meta? Pero esa hermosa palabra, que implica tantas cosas, en boca de cualquier energúmeno puede perder su verdadero significado. También parece propicia para atraer incautos. Criticar a los gestores de la política en nuestro país no es ninguna novedad. Las referencias a la “casta” política tampoco son originales. Nadie puede desconocer que muchos personajes que han pasado por los cargos mas importantes (Menem, Duhalde, por ejemplo) han amasado fortuna, pero este tipo de enriquecimiento alcanza a numerosas figuras de menor nivel que sin la menor vergüenza han pasado a integrar la nómina de las grandes fortunas de la Argentina (Pierri, Manzano, tantos). Dije tantos pero no tontos.

Pese a ello, esta “casta”, en verdad clase política ávida de servirse de la política, no es nada comparada con la “casta” empresarial, es decir con los grandes grupos económicos que son los verdaderos dueños del país y a esta altura de la historia se manejan como tales con absoluto desparpajo. Hubo un tiempo en que se ocultaban, trataban de pasar desapercibidos. Yabrán, uno de ellos, dijo que sus fotos lo ponían en peligro y eso le costó la vida a José Luis Cabezas. Esa etapa ha sido superada. ¿Acaso muchas de las grandes fortunas de Argentina no están listadas en las nóminas que publicaciones internacionales hacen de los mil millonarios del mundo?

Ese enriquecimiento se fue dando en paralelo con el empobrecimiento de las mayorías populares. La mayor parte de esas mayorías lo ignora, pero los dueños de las Argentina lo saben. Han perdido el recato: quieren vivir como lo que son y disfrutar de sus privilegios. No le temen al pobrerío. Lo manejan con los medios, con la pobreza educativa. Lo condicionan con la cultura dominante que es la que impone el capitalismo en su etapa supuestamente dominante. A tal punto es así que hoy las mayorías privilegian actores de derecha para instalarse en la Casa de Gobierno.

Aunque con las rarezas que se quiere distinguir, después de más de veinte días de haber asumido el gobierno todavía sigue viviendo en el hotel que lo alojó durante la campaña electoral, entre otras razones porque no sabe como manejar a sus cuatro perros en Olivos.

Pero hablar de todas estas excentricidades es eludir los grandes temas que ha manejado con su equipo (al que se ha sumado el PRO, naturalmente) para enfrentar la gestión inmediata.

No hay duda que se trata de un talibán de su “ideario”. Y empleo este término, ideario, con las connotaciones que suelen darle los sectores de la derecha.

De esa combinación extraña que le permitió acceder al gobierno, se destaca la inclusión en su gabinete del impresentable Luis Caputo y alguien que sin cargos (Sturzenegger), ha elaborado un plan de gobierno que se propone cambiar la vida de los argentinos. En realidad, en gran parte ese plan había sido elaborado para un supuesto gobierno de Patricia Bullrich. No es otra cosa que el eterno plan de la derecha, que se ha visto robustecido por la injerencia desplegada por múltiples estudios de asesores de los grandes conglomerados tratando de aportar beneficios para sus patrones, por supuesto, como siempre, a expensas del costo de las mayorías y de la Nación misma.

Se sostiene en los análisis de las medidas implementadas por el gobierno que deben diferenciarse al menos tres áreas. La primera es el llamado “plan de estabilización” presentado raudamente por Caputo, sostenido en una brutal devaluación que muchos consideran un anticipo de la que vendrá más adelante; la segunda estaría dada por el plan de gobierno contenido en el decreto de necesidad y urgencia (DNU) atribuido a Sturzenegger y, en tercer lugar, por una serie de leyes que promoverían la reforma tributaria, la suspensión de la movilidad jubilatoria y las modificaciones de naturaleza política, que incluirían la eliminación de las PASO. Las dos primeras ya están vigentes y para la última se ha convocado a extraordinarias a un poder legislativo que no sé si estará a la altura de las cicunstancias.

El cuadro de situación podría ser desopilante si se piensa que los candidatos del PRO han pasado a integrar el cuerpo de ministros: Bullrich en Seguridad y Petri en Defensa. El sesgo personal de ambos, su elevado grado de adhesión en materia represiva, impide que esas nominaciones tengan algún grado de hilaridad: están para asegurar ponerle freno a la protesta social que seguramente será la respuesta popular a los planes delirantes del presidente.

Esos planes delirantes no le pertenecen. Pasarán a la historia con su nombre, como ocurrió con el “Rodrigazo”, pero no son otra cosa que los planes de los dueños de la Argentina. Quienes siguen estas páginas conocen el nombre y apellido de esa gavilla de granujas que llamamos “los dueños del país”. Un grupo de miserables que no merecen convertirse en los depositarios del poder en estas tierras que les ofrece el fruto de sus enormes riquezas para fugarlas al exterior y empobrecer a nuestra gente.

En cuanto al presidente, más allá de sus aires de grandeza, como el famoso rey del célebre cuento “está desnudo”. Lo han embaucado estos mafiosos y él se está prestando para ello con ganas.

Pero la Historia, con mayúscula, sabe de muchos casos parecidos.

Nunca terminan bien.

Ojalá no dañen tanto a nuestro Pueblo y nuestra Patria.

 

02-01-24

 

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